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  • 1 ½l de caldo de verduras frescas o de pollo
  • 25g de queso parmesano o grana padano
    más las cortezas
  • 60g de mantequilla fría
    en dados
  • 1 cebolla
    finamente picada
  • 300g de arroz para risotto
  • 150ml de vino blanco
    o vermú
  • 2 cdas de queso mascarpone
  • 50g de queso gruyère
    o fontina
  • 50g aceite de trufa
    para servir (opcional)

Para el crujiente de queso (opcional)

  • 40g de parmesano o grana padano
    rallado finamente
  • ¼ cdta de pimienta negra molida

Valor nutricional: por ración

  • kcal595
  • grasa24g
  • saturadas15g
  • carbohidratos66g
  • azúcares4g
  • fibra3g
  • proteína21g
  • sal2.7g
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Preparación

  • paso 1

    Si quieres hacer el crujiente de queso, calienta el horno a 200C/180C ventilador/gas 6. Sazona el queso con pimienta negra molida y espárcelo uniformemente sobre una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Hornea de 8 a 10 minutos o hasta que esté dorado, luego déjalo enfriar. Romper en pedazos. Se mantendrá en un recipiente hermético hasta dos días.

  • paso 2

    Echa el caldo y las cortezas de parmesano o grana padano en una cacerola, déjalo hervir y luego baja el fuego. Derrite un tercio de la mantequilla en una cacerola grande y poco profunda, agrega la cebolla y fríela a fuego bajo de 8 a 10 minutos o hasta que esté suave pero aún blanca. Si las cebollas se ven secas en algún momento, agrega un poco más de mantequilla a la sartén.

  • paso 3

    Añade el arroz a las cebollas, sube un poco el fuego y cocina durante 3 minutos, revolviendo hasta que el arroz esté cubierto de mantequilla y adquiera un color blanco perlado y traslúcido. Vierte el vino y revuelve durante unos 2 minutos hasta que el alcohol se haya evaporado.

  • paso 4

    Agrega un cucharón del caldo hirviendo al arroz y revuelve bien hasta que se absorba, luego continúa el proceso. El arroz debe burbujear suavemente y cada cucharón de caldo debe haberse absorbido en su mayor parte antes de agregar el siguiente. Después de 15 a 20 minutos, el arroz estará tierno pero ligeramente firme. Buscamos una consistencia de salsa, pero no demasiado floja: debes poder ver el fondo de la sartén cuando pasas una cuchara.

  • paso 5

    Retira la sartén del fuego y déjala reposar un minuto, luego agrega vigorosamente el resto de la mantequilla, seguido del mascarpone, el gruyère y el parmesano. Revuelve con suficiente vigor como para escuchar el arroz contra el borde de la sartén. Continúa revolviendo hasta que la mantequilla y el queso se derritan y el caldo esté espeso y rezume. Sirve el risotto en tazones calientes, cubierto con los trozos de corteza de queso y un chorrito de aceite de trufa, si lo usas, además de una buena pizca de pimienta negra recién molida.

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