Anuncio

  • 500g de queso ricotta
  • 200g de queso crema bajo en grasa
  • manojo pequeño de menta picada
    más unas hojas para decorar
  • manojo pequeño de cebolletas
    cortadas en trozos pequeños
  • 450g de tomates cherry maduros
    (usamos una mezcla de rojos y amarillos)
  • 1 cda de vinagre de vino blanco
  • 1 cdta de azúcar
  • 1 cda de aceite de oliva virgen extra
    más un poco extra para rociar

Para la bruschetta

  • 1 baguette (u otro pan de barra sin gluten)
    cortado en rebanadas finas
  • 1 cda de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
    machacados

Valor nutricional: por ración

  • kcal213
  • grasa11g
  • saturadas5g
  • carbohidratos17g
  • azúcares5g
  • fibra1g
  • proteína10g
  • sal0.7g
Anuncio

Preparación

  • paso 1

    En un bol grande, tritura el queso ricotta, el queso crema, la menta, el cebollino y un poco de sal. Cuando esté suave, extiéndelo sobre un plato grande o un tazón ancho y poco profundo, creando un hueco en el centro para más tarde añadir los tomates. Enfriar hasta el momento de servir.

  • paso 2

    En otro bol trituramos y partimos los tomates con las manos hasta que queden en trozos pequeños y muy jugosos. Colar a través de un colador y desechar los zumos (o congelar para usarlo en otra receta). Añadimos el vinagre, el azúcar, el aceite de oliva y una buena pizca de sal. Mezcla y reserva.

  • paso 3

    Calienta la plancha. Unta las rebanadas de pan con aceite de oliva y frótalas con los dientes de ajo. Colócalas en la plancha caliente de 1 a 2 minutos por cada lado hasta que estén bien carbonizadas; tendrás que hacerlo en tandas.

  • paso 4

    Apila los tomates aplastados encima de la crema de ricotta. Rocía con aceite extra y espolvorea con la menta restante. Colócalo en el centro de la mesa y deje que todos sumerjan el pan en el plato de ricotta y tomates.

Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio