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  • 2 berenjenas
  • 300-350 ml de leche
  • 3 cdas de harina
  • 2 cdas de polenta
  • 1 manojo pequeño de tomillo
    solo las hojas
  • 4 cdas de miel
  • aceite de oliva
  • 2 cdas de escamas de sal
  • 1 lima
    rallada

Valor nutricional: por ración

  • kcal343
  • grasa18.8g
  • saturadas2.9g
  • carbohidratos36.5g
  • proteína4.3g
  • sal2.4g
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Preparación

  • paso 1

    Corta las berenjenas en rodajas de 1 cm de grosor y colócalas en dos capas en un plato. Vierte la leche, asegurándote de que estén cubiertas, y déjalas reposar durante 2 horas. Haz la sal de lima triturando la sal y la ralladura de lima en un mortero con un mazo o en un molinillo de especias.

  • paso 2

    Escurre bien las berenjenas. Mezcla la harina y la polenta y colócala en un plato. Calienta la miel y el tomillo juntos en una cacerola pequeña hasta que la miel esté muy caliente, luego deja enfriar un poco. Sumerge las rodajas de berenjena en la mezcla de harina, cubriendo cada lado. Calienta ½ cm de aceite en una sartén grande y fríe las rodajas de berenjena en tandas, por ambos lados, hasta que estén doradas, luego escúrrelas sobre papel de cocina. Colócalas en un plato grande y plano, rocía con un poco de miel de tomillo, sazona con pimienta negra y espolvorea con un poco de sal de lima.

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