La isla de Tenerife, la más grande del archipiélago canario, además de paisajes de una gran belleza, desde las cumbres de Taganana hasta los acantilados de Los Gigantes, ofrece una gastronomía única, en parte gracias a su situación geográfica, en un cruce de caminos entre Europa, África y América. Te damos las claves para no perderte ninguna de las delicias isleñas en tu próxima visita.

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Gofio, harina prehispánica

El gofio es uno de esos ingredientes recurrentes en la gastronomía canaria y parte indispensable de la cultura gastronómica isleña. Se trata de una harina que se elabora tostando cereales, principalmente maíz y trigo. Es un alimento muy nutritivo que tuvo un papel vital en la dieta de los guanches, los aborígenes canarios.

El gofio es muy versátil, puede aparecer en prácticamente todas las comidas, desde el desayuno a la cena. Se puede tomar mezclado con leche en el desayuno, se le puede añadir a cocidos y potajes, consiguiendo una textura totalmente diferente, escaldado (especialmente con caldo de pescado), amasado en forma circular como acompañante de otros platos, e incluso en postres como mousses.

Bodegones Gofio, cereales canarios

Papas arrugadas

Las papas arrugadas son una de las recetas más representativas de la cocina insular. Se trata de una preparación sencilla que consiste en hervir los tubérculos en agua y abundante sal, lo que permite que las papas, una vez hechas, estén recubiertas por una costra de sal muy característica. Aunque este plato se puede elaborar con muchas variedades de papas, las Papas Antiguas de Canarias, que cuentan con DOP, son la mejor opción. Estas papas, normalmente de calibre pequeño, son descendientes directas de esas papas procedentes de Perú y Bolivia que llegaron a España tras la colonización. La DOP engloba 29 variedades y algunas de las más habituales, que se pueden comprar en mercadillos del agricultor y tiendas especializadas (el precio suele superar los 10€/kg), tienen nombres como Bonita, Negra Yema de Huevo o Torrenta.

Papas arrugadas
Mónica R Goya

Mojos rojo y verde

Los mojos, tanto rojos o colorados como verdes, tienen una amplia presencia en las mesas canarias y son unas salsas que sirven para acompañar platos de carne y de pescado. Entre sus ingredientes suele estar el aceite, el vinagre, el comino y el ajo. Uno de los mojos rojos más celebrados es el mojo picón, que como su nombre indica, tiene un toque picante. Los mojos rojos se suelen elaborar con pimienta palmera, mientras que el verde suele llevar cilantro o perejil. Los primeros suelen acompañar a carnes, y los segundos, más suaves, a platos de pescado.

mojos canarios

Aguacates de cercanía

Actualmente se puede comer una tostada de aguacate en casi cualquier rincón del mundo, pero comer aguacates de cercanía no está al alcance de todo el mundo. Se cree que el aguacate llegó a las islas en el siglo XVIII y en Tenerife es habitual ver aguacateros en los jardines de las casas, donde hasta recientemente su cultivo era principalmente para consumo familiar. Sin embargo, la explosión de la demanda ha provocado que las plantaciones de aguacate se hayan duplicado en el último lustro, y actualmente en Tenerife hay 1.100 hectáreas dedicadas al cultivo de este fruto. El mojo de aguacate, que se encuentra fácilmente en la isla, es la mejor manera de disfrutarlo en Tenerife.

Aguacates canarios en una cesta tradicional canaria
 Mónica R Goya

Carne de cabra

Las cabras han formado parte del paisaje tinerfeño durante siglos, y su carne aparece de muchos modos distintos en el recetario insular. Una visita a la isla no puede estar completa sin probar la carne cabra, ya sea en el tradicional plato de carne estofada, o en versiones más modernas y creativas.

Por otro lado, el cochino negro canario, una raza autóctona de las islas, también tiene mucha presencia en los menús tinerfeños y sus embutidos, desde las salchichas hasta el chorizo, se encuentran en tiendas especializadas.

Carne de cabra Chef Diana Marcelina Rest El Secreto de Chimiche (3)

Mercadillos del agricultor

Los mercadillos del agricultor, con presencia en toda la isla, particularmente en el norte, son el mejor lugar para comprar verduras y frutas, incluyendo frutas tropicales, frescas y de cercanía. Los plátanos autóctonos, dulces con sus características motitas oscuras en la piel, son un símbolo de Canarias que incluso cuenta con Indicación Geográfica Protegida, pero otras frutas tropicales como papayas, piñas y parchitas (fruta de la pasión) tienen también una gran tradición en la isla. Además, en las últimas décadas se han incorporado otras frutas como las carambolas, canisteles, pitayas o tamarillos.

Mercadillo del agricultor en Tenerife
Mónica R Goya

Torta de almendra de Vilaflor

Los almendros en flor son una de esas estampas preciosas que cada año pueden disfrutar tinerfeños y visitantes, especialmente por los municipios situados a los pies del Teide. Y el fruto de esos árboles, las almendras, tienen un papel protagonista en la repostería autóctona. Desde la torta de almendra de Vilaflor (uno de los pueblos más altos de España, situado a 1.500m), que también se conoce como torta chasnera y que lleva una base de almendras, hasta el turrón de Tacoronte, son muchos los dulces tinerfeños que llevan almendras.

Tortas chasneras

Vinos volcánicos

Tenerife es tierra de vinos y sus suelos volcánicos producen algunos de los mejores vinos del mundo. La filoxera, una plaga que decimó los viñedos europeos en el siglo XIX, no llegó a territorio canario, y parte de la singularidad de sus vinos es que muchas de las cepas actuales son centenarias y pie franco, es decir, no están injertadas.

La riqueza varietal de la isla es impresionante, variedades como Listán Negro, Listán Blanco, Malvasía, Negramoll o Vijariego son solo algunas de las uvas autóctonas con las que se elabora el vino tinerfeño. Actualmente la isla cuenta con cinco Denominaciones de Origen Protegidas: Abona, Tacoronte-Acentejo, Valle de la Orotava, Valle de Güimar y Ycoden-Daute-Isora. Algunas bodegas, como Suertes del Marqués, Envínate, La Araucaria o Borja Pérez, han llevado el vino insular a nuevas alturas a la vez que defienden la valiosa tradición vinícola canaria.

Viñedos Bodegas Monje con Teide de fondo

Barraquito

El barraquito es una de esas bebidas con una larga tradición en la isla y con mucho arraigo, especialmente en la zona norte y la capital, Santa Cruz de Tenerife. Se trata de una bebida que podría considerarse un cóctel y que se sirve caliente, en un vaso transparente que permite ver sus varias capas. El barraquito tradicional lleva leche condensada, Licor 43, leche entera y café, además de canela y una tira de piel de limón para adornar. También es muy popular su versión sin alcohol.

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barraquito, canarian drink

Vino de plátano

El vino de plátano tinerfeño surgió de la mano de un ingeniero venezolano, Carlos Guevara, que fundó la bodega Platé hace más de una década. Su elaboración estrella es una bebida alcohólica que se obtiene a partir de la fermentación de plátanos de Canarias maduros, que se pelan a mano, se licúan y luego se fermentan a baja temperatura en de pósitos de acera inoxidable antes de filtrarlos. La graduación alcohólica (12%) es similar a la de los vinos de uva, y tiene un sabor dulce y afrutado y un color amarillo pálido brillante. Además, también elaboran vinagre de plátano.

Vino platé de plátanos canarios
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